

Las acciones de Audax en el último mes acumulan una revalorización del 10,16% hasta los 1,41 euros por acción, pese al macroentorno volátil que tiene especial protagonismo en el sector energético.


Según los indicadores de Fuerza Premium de Estrategias de Inversión el valor presenta una gran fortaleza en el medio plazo. El indicador cambió de Neutral a Fuerte el pasado día 7 y sitúa la resistencia a medio plazo en los 1,712 euros por acción, mientras que el soporte a medio plazo se coloca en los 1,196 euros por acción.


Desde el punto de vista del análisis fundamental, Maria Mira, MFIA Analista fundamental de Estrategias de Inversión, afirma que con los tipos de interés elevados y precios de venta a la baja, compañías como Audax salen favorecidas. La estrategia orientada al volumen y la optimización de márgenes la ha realizado la compañía con éxito. También destaca su foco en pymes y grandes clientes, al mismo tiempo que posee una gran diversificación, movimientos que le están dejando resultados muy positivos.
Bajo sus estimaciones para cierre de 2026, “la compañía cotiza con importante descuento, presentando un PER de 12,12x, lo que supone un importante descuento frente a sus competidores”. Según Mira, “si ajustamos este múltiplo por el crecimiento estimado del BPA, el PEG de 0,08x posee una clara infravaloración”. La situación de descuento para Mira es visible en el ratio EV/EBITDA de 7,91x, una cifra por debajo de la media de sus iguales en las que supera las 11,5x.
En cuanto a su valoración fundamental, María Mira, reitera su recomendación positiva para un horizonte de inversión a largo plazo. Señala que la compañía mejora los fundamentos cada trimestre, muestra resiliencia, resultados recurrentes y además cuenta con una política de dividendos sostenible.
Por su parte, el consenso de analistas que recoge Reuters recomienda “Fuerte compra” con un precio objetivo de 2,35 euros por acción, lo que supone un potencial del 65,49%.
180 millones de euros en EBITDA para 2030
El nuevo Plan Estratégico 2026-2030 se fundamenta en cuatro pilares indispensables: generación de energía, nuevos servicios de valor añadido y tecnología y comercialización de energía. Esta nueva hoja de ruta pasa por la transición de convertirse en una plataforma de tecnología de servicios multi-utility.
En cuanto a cifras, la compañía de energías renovables prevé registrar 180 millones de euros en EBITDA y 85 millones en beneficio neto para 2030. La estimación en ingresos se eleva hasta los 2.800 millones de euros, un 55% más que actualmente.
Para lograrlo, la compañía combina tres palancas: crecimiento en comercialización en los siete países europeos donde ya opera, desarrollo adicional en generación hasta 500 MW instalados en 2030 y la entrada en negocios de valor añadido agrupados bajo el concepto de “Energy Tech”.
Según María Mira el nuevo plan tiene el objetivo de que el mercado valore a la compañía como “una plataforma tecnológica de servicios y no como una comercializadora tradicional”.
Recientemente, Audax ha firmado un acuerdo con MasOrange con el objetivo de comercializar servicios de fibra óptica, fijo y línea móvil en el país. Este logro se enmarca también dentro de su plan estratégico en el que Audax espera alcanzar 19.000 clientes de fibra y 30.000 líneas de móviles en 2030.
En 2025, la energética registró un EBITDA ajustado de 115,6 millones de euros y un beneficio neto ajustado de 43,5 millones vs los 44 millones alcanzados en 2024. Los ingresos por su parte se situaron en 1.884 millones de euros, un 5,2% menos por el efecto precio, ya que el volumen suministrado creció hasta los 15,9 TWh, con una cartera de clientes que aumentó un 5,8% hasta los 462.000 puntos de suministro. La deuda financiera neta asciende a 285,6 millones, un 16,6% más, pero con un ratio deuda neta/EBITDA de 2,3 veces, por debajo del umbral de 3,0x.
La cartera total de proyectos de Audax alcanza los 1.037 MW repartidos en seis países, de los que 325 MW están ya en operación, 36 MW en construcción y 676 MW en fases avanzadas de tramitación. Entre los hitos de 2025 destacan, además de Lucero, el inicio de la construcción de El Madroño en Toledo, la energización de El Rebollo en Guadalajara y el avance en Navalmoral I–IV en Extremadura, así como el arranque de Sezze 1 en Italia, con 4 MWp. Esta base de proyectos, unida a la hibridación con sistemas de almacenamiento BESS que la compañía empieza a desplegar en su cartera solar en España, aporta visibilidad de crecimiento incremental en generación para los próximos ejercicios.
En una entrevista reciente realizada por Estrategias de Inversión, Jordi Romagosa, Investor Relations Officer & FP&A Manager de Audax Renovables, resumía el posicionamiento de la compañía con una idea clara: la acción de Audax está infravalorada y la cotización no refleja ni el valor real del grupo ni la evolución de sus resultados. El consejo aprobó en noviembre un programa de recompra de hasta 15 millones de acciones, con un máximo de 20 millones de euros, como forma de trasladar al mercado la confianza interna en el potencial del valor. Romagosa también subraya los indicadores que, a su juicio, el inversor debería seguir: energía suministrada en comercialización, energía generada y capacidad instalada en generación, y el EBITDA como principal KPI financiero, por encima de unos ingresos más volátiles por la sensibilidad a los precios de la energía.
